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ANGELUS NOVUS

Iconos-Diciembre-02

Lo técnico le dice entonces al pensamiento justo aquí –no llegabas.
Y el pensamiento se lanza a su propio abismo, susurrándole al mundo: sígueme.

Brea, J.L. La era postmedia, p. 146.
Consorcio: Salamanca, 2002.

Hay un cuadro de Klee que se llama Ángelus Novus. En él se representa un ángel que parece como si estuviese a punto de alejarse de algo que le tiene pasmado. Sus ojos están desmesuradamente abiertos, la boca abierta y extendidas las alas. Y este deberá ser el aspecto del ángel de la historia. Ha vuelto el rostro hacia el pasado. Donde a nosotros se nos manifiesta una cadena de datos, él ve una catástrofe única que amontona incansablemente ruina sobre ruina, arrojándolas a sus pies. Bien quisiera él detenerse, despertar a los muertos y recomponer lo despedazado. Pero desde el paraíso sopla un huracán que se ha enredado en sus alas y que es tan fuerte que el ángel ya no puede cerrarlas. Este huracán le empuja irremediablemente hacia el futuro, al cual da la espalda, mientras que los montones de ruinas crecen ante él hasta el cielo. Ese huracán es lo que nosotros llamamos progreso.

Benjamin, W. Discursos interrumpidos I. Filosofía del arte y de la historia, p. 183.
Taurus: Madrid, 1992.

vagando-entre-dos-mundos

Continuel lumière mobil, 1960 – 1966