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EL JUEGO SIN REGLAS

Iconos-Diciembre-04

(…) nuestra sociedad moderna (…) exige y espera demasiado de la ciencia, más de lo que ésta honradamente puede dar.

Esto se advierte en la elevada selectividad y el auge de la pericia ideal que la voz de la ciencia determina como un juicio definitivo, ya sea en los procesos económicos o de capital, ya sea en cuestiones de alta política, de guerra, de política económica, etcétera. La fe en los expertos carga sobre los hombros de la ciencia una responsabilidad que llevó a Karl Jaspers a calificar a nuestra era en el año 1930 de la era de la responsabilidad anónima.

Gadamer, H. La herencia de Europa: Ensayos, p. 88.
Península. Barcelona, 1990.
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(…) todos abrigaremos la duda, (…) de si no es exigir demasiado a la ciencia asignarle el primer papel en tantos asuntos de la vida pública y en tantas decisiones pendientes.

Gadamer, H. La herencia de Europa: ensayos, p. 129.
Península. Barcelona, 1990.
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Éste es un juego de singulares características. Sabemos que participamos en él y, a veces, movidos por repentinos entusiasmos esperamos mucho de él. Pero no sabemos casi nada más. Desconocemos los márgenes del terreno de juego, si es que existen tales márgenes. Poseemos información sobre un minúsculo grupo de reglas, más se nos escapan todas las demás e incluso albergamos la sospecha de que nunca hayan sido enunciadas las más decisivas. Tampoco tenemos conocimiento de la presencia de árbitros o jueces y nos hemos habituado a prescindir de su supuesta vigilancia. Éste es realmente un juego extraño del que ignoramos la duración, las expectativas o el sentido. ¿Y los adversarios? Fuera de nosotros mismos, ninguna señal.

Un extraño juego el nuestro, obligados a jugar como niños que jamás crecerán y como viejos que jamás volverán a ser niños. Un juego que nos sitúa radicalmente a la ventura: en una aventura, sin embargo, en la que no se pueden prever islas que cobijen, dioses que premien o augures que descifren.

Argullol, R. El fin del mundo como obra de arte, p. 152.
Destino. Barcelona, 1991.

un-juego-extraño

Carlos Betancourt, Disposable Memories I, 2014.